Por: Antonieta B. De De Hoyos
Cuando recibí este correo electrónico no le di importancia, fue después cuando lo adapté a la vida diaria, que me di cuenta de su gran significado. El vidrio roto en un edificio o en un auto, trasmite la idea de deterioro, desinterés, abandono; muestra un rompimiento con códigos de convivencia, es la ausencia de ley, de normas o reglas que deben existir en toda relación humana.
Si en un edificio o en una casa se rompe un vidrio y nadie lo repara, muy pronto estarán rotos los demás. Aparentemente este hecho no es relevante, pero a partir de la indiferencia, el desorden, el descuido y la suciedad, se empiezan a generar delitos, al principio pequeños, familiares; mas tarde mayores que llevan hasta con la policía.
Si la sociedad permite delitos menores como: pasarse una luz roja, excederse en la velocidad, estacionarse en lugar prohibido, etc., y en el hogar se consiente faltar a la escuela, decir majaderías, golpear, etc. estas faltas sin sancionar son el principio de la destrucción. Por eso cuando los parques o espacios públicos son dañados constantemente y la autoridad no toma cartas en el asunto, pronto la gente los abandona y los deja a merced de los malvivientes.
La sociedad se desintegra por la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto entre sociedad y autoridad, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y normas de urbanidad; lo que trae como consecuencia un país, una ciudad y una enorme cantidad de casas con muchas ventanas rotas, que nadie está dispuesto a reparar.
Desde el punto de vista criminológico, el delito es mayor en los lugares donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato imperan. El reto está en crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de códigos básicos para la convivencia humana.
Cuando en el hogar se retoman los buenos hábitos alimenticios, se evita decir malas palabras, no se miente, se aceptan las consecuencias de los actos, con valor y responsabilidad, agregando además una buena dosis de educación a los pequeños, cambia en mucho lo que antes se había hecho mal.
La verdad es que una vez que se dejan de respetar los valores universales, todo comienza a deteriorarse con asombrosa rapidez. Por eso, si en una empresa, club de diversión, hogar o templo de oración, las autoridades y supervisores descuidan los comportamientos éticos de los colaboradores y asistentes, el ambiente del lugar se contamina.
Si se engaña, se trata con indiferencia, se deja que cunda el chisme, la decadencia está asegurada. Observemos la zona en donde vivimos, trabajamos, divertimos y oramos, ¿se practica ahí la teoría de las ventanas rotas? Pues a repararlas antes de que sea demasiado tarde. La impunidad es la peor de las ventanas rotas, no la dejemos entrar.
25 de enero de 2013
19 de enero de 2013
12 de enero de 2013
La esperanza se cifra en la integridad familiar.
Por: Antonieta B. de De Hoyos
Tenía
23 años y era estudiante de fisioterapia en Nueva Delhi. El mes pasado se subió
a un autobús y seis hombres la encerraron y la violaron durante horas, incluso
lastimándola con una barra de metal. Luego la arrojaron desnuda a la calle, y
tras luchar valientemente por su vida, murió el pasado fin de semana.
A
lo largo y ancho de India, la gente está reaccionando con protestas masivas
para decir “ya basta”. En ese país se viola a una mujer cada 22 minutos y pocas
veces se hace justicia. A nivel mundial, la cifra es escalofriante: siete de
cada diez mujeres serán física o sexualmente agredidas durante su vida. El
horror acontecido en Nueva Delhi es la gota que derramó el vaso. Estamos en
2013 y esta brutal y corrupta guerra contra las mujeres a nivel global, tiene
que acabarse.
El
gobierno indio está recibiendo comentarios ciudadanos, necesita con urgencia una
mejor aplicación de la ley y un amplio programa de educación pública y familiar,
que cambie estas actitudes bestiales que se han generalizado. El cabecilla de
los violadores afirma fríamente, que ella se lo merecía por atreverse a enfrentarlo.
Culpar a la víctima es indignante pero común en las sociedad moderna, incluso
la misma policía se niega a investigar cuando es una violación sexual. La impunidad
en estos abusos reprime a las mujeres y corrompe a los hombres.
Las
campañas de educación masiva, han dado muy buenos resultados en el cambio de
hábitos de tabaquismo y alcoholismo en la población, por lo que existe la
posibilidad de que con esta innovadora campaña, además de beneficiar el trato
hacia las mujeres, también se activen mejores leyes y procesos legales
eficaces.
La
publicidad tiene un compromiso trascendente en las campañas públicas, pues con
su información genera olas de apoyo en medios de comunicación como:
internet, televisión, prensa y redes
sociales, durante largo tiempo. Estos anuncios están dirigidos al sector
poblacional donde cunde la misoginia, es decir la violencia contra la mujer. El
involucrar en estas campañas a estrellas deportivas, cantantes, actores de cine y televisión que el público
respeta, fue positivo.
Lo
realmente triste, es que esta falta de amor hacia la mujer en general, se
promueve a diario en las telenovelas, en las películas, en las entrevistas
dónde se le trata como objeto sexual, en la letra de las canciones y en los
videos donde la desnudan y ridiculizan. Por eso, mientras existan mujeres con
baja autoestima, que desconozcan su valía como persona, y entreguen su dignidad
a cambio de fama, diversión y dinero, muchas otras inocentes pagaran por sus errores.
5 de enero de 2013
El arrepentimiento.
Por: Antonieta B. de De Hoyos
Este
fue un fin de año especial, ya que en las últimas semanas tuve la oportunidad
de vivir experiencias que jamás imaginé, unas fueron buenas otras no
tanto, pero todas superadas con el apoyo
de Dios. Buscando algo que me motivara a
escribir, encontré esta singular información, que con sutileza me
condujo a la meditación indispensable, cada principio de año.
Se
trata del arrepentimiento, esa
sensación interior que nos inquieta y que no nos permite ser felices y que en
ocasiones llega hasta quebrantar la salud física y espiritual del individuo. Para
fortuna o infortunio, la existencia lleva en su esencia la toma de decisiones,
a cada instante el ser humano debe decidir sobre esto o aquello, lo que implica
acertar o equivocarse.
Pero
lo peor que puede pasarnos, es llegar al final de la vida con un “ojalá y lo
hubiera hecho”. El “ojalá hubiera tenido el suficiente valor para hacer
realmente lo que quería y no lo que los demás esperaban que hiciera”, es uno de
los arrepentimientos más comunes. Algunos lamentan el haberse perdido de muchas
cosas buenas en su vida y dicen: “ojalá no hubiera dedicado tanto
tiempo a mi trabajo”.
Desafortunadamente
la madurez nos llega cuando nos vemos obligados a enfrentar la adversidad, el miedo, el enojo, el arrepentimiento y eventualmente
la aceptación. El no haber expresado los sentimientos, positivos o negativos,
es otro arrepentimiento que trae a la mente el “ojalá hubiera tenido el coraje de
hablar y decir que no me gustaban esas cosas, o de decir a las personas lo que
realmente sentía por ellas”. Otro momento difícil, es la nostalgia por las
viejas amistades, las que a pesar de ser muy queridas por nosotros, no hacemos
el esfuerzo por reencontrarlas y cuando lo intentamos, ya es demasiado tarde.
También
sentimos una gran tristeza cuando pensamos que debimos ser más felices
y que no lo fuimos por las cosas que dejamos de hacer. El "no
hacer", trae a la persona
profundos lamentos, pues por lo regular casi nadie se arrepiente de lo que
hizo, bien o mal, ya que estas acciones son parte del aprendizaje de la vida;
es mucho más doloroso el arrepentirse de lo que no se hizo.
Pero
lo importante es que aprendamos a perdonarnos a nosotros mismos y a no ser tan
duros por lo pasado. Nuestro espíritu se
eleva cuando aceptamos que nos equivocamos. Muchas personas alrededor del mundo
sufren en silencio, ven como su organismo se debilita, tienen el llanto a flor
de piel, se van consumiendo en la tristeza profunda, a causa del arrepentimiento.
Este
año que empieza, si nos es posible resarcir el daño hagámoslo, si es algo que
ya no tiene remedio, pidamos perdón a Dios y soltemos la carga. Recordemos que el
Creador en su infinita misericordia nos concede el perdón, cada vez que nos
equivocamos.
27 de diciembre de 2012
Dos inesperadas experiencias religiosas.
Por: Antonieta B. de De Hoyos
La verdad es que nunca pensé que los vaticinios Mayas estuvieran equivocados, su sabiduría como cultura, es reconocida desde hace muchos años por eminentes científicos del mundo. Lo que si me preocupó, fue el enorme temor que se generó en la gente, a través de la publicación de cientos de reportajes sin fundamento.
Como coincidencia, el viernes 21 de diciembre, recibí la triste noticia de que mi nieta Andrealucía, que radica en Estados Unidos se había roto su bracito derecho. Entre tantas llamadas me enteré de que habían contactado a un médico de prestigio, para que le realizara la operación indispensable. Como todos los días y las noches, esta vez también había encomendado a Dios a toda mi familia, por eso sabía que no iban a estar desamparados. A las cinco de la tarde mi nietecita entraría a quirófano, le practicarían una cirugía que duraría en promedio una hora.
De inmediato encendí mi cirio bendito, ese que conservo para situaciones extremas; a su lado coloqué la imagen del Sagrado Corazón de Jesús que perteneció a mi abuela Agripina. Me senté en la alfombra y comencé a rezar el Santo Rosario, era viernes, correspondían los Misterios Dolorosos. Creo que en esos instantes de profunda oración, mi alma se elevó hasta el Creador, sentí como nunca cada una de las frases y de las oraciones pronunciadas, lo recé despacio, sin prisas, con toda la fe que corre por mis venas. Hablé con Dios, me encomendé a Jesucristo y le supliqué que intercediera por mi niña. Me tardé casi una hora, el tiempo justo en el que se daría por terminada la intervención. Esperé intentando tranquilizarme, a que llegara la llamada que me informara los resultados.
Cerca de las nueve de la noche, escuché la voz de mi nuera que me decía que todo había salido perfecto, que resultó menos complicado de lo que se esperaba, que no habían tenido que pasar la noche en el hospital y que, en esos momentos ya estaban en casa. Apagué mi veladora y di Gracias a Dios.
Al anochecer vi en el noticiero nacional, la multitud que se reunió en el territorio Maya en México y Guatemala, para recibir la energía sagrada, así como las entrevistas que los reporteros hicieron a los visitantes. Todos sin excepción, estuvieron de acuerdo en que no se vaticinaba el fin del mundo, sino el de una era materialista, lo que permitiría de inmediato el cambio social anhelado.
Me impactó la manera como los ahí presentes sonreían y alzaban sus brazos, intentando llenarse de la esperanza y el amor divino. Recordé mi experiencia religiosa de esa tarde y la comparé con la de aquellas miles de personas, que acudieron con el único fin de sentir la presencia divina. Este año que está por iniciar fortalezcamos nuestra fe, y gocemos de la presencia de Dios en donde quiera que estemos, y en el preciso momento que lo imploremos.
25 de diciembre de 2012
¿Por qué es importante enseñar a orar a los niños?
Por: Antonieta B. de De Hoyos
Muchos
adultos mayores, recordamos con nostalgia aquellas noches en las que cuando éramos
pequeños no podíamos dormir, y nuestra madre después de contarnos un hermoso
cuento, nos pedía que nos arrodilláramos al pie de la cama para rezar el
tradicional “Ángel de mi guarda”. Era una bella costumbre que serenaba al
inquieto chiquillo y le permitía conciliar el sueño. ¿Pero porque hoy ya no lo
hacen los padres, en especial la madre? Pudiera ser por inexperiencia, o porque sus padres no lo
hicieron con ellos.
Si
el adulto rezara con su niño por las noches, seguro que habría menos jóvenes
dentro de las bandas delincuenciales, menos asesinos juveniles, disminuirían
los adictos al alcohol, las drogas, el juego y la corrupción. Este caos familiar y social es el resultado de
una deficiente educación moral y espiritual en los vitales primeros años.
En
la actualidad los asistentes a las misas o cultos religiosos, son en su mayoría
personas adultas y de la tercera edad, solo una minoría son niños, adolescentes
y jóvenes, que escuchan con atención la Palabra de Dios y las indicaciones del
sacerdote o pastor. Esta negligencia paterna, conduce a que los niños no sepan
orar, ni comunicarse con Dios, ni con sus padres.
Educar
en la oración es fácil, lo único que se requiere es constancia y un inmenso
amor por los hijos; si este bello propósito se hiciera realidad esta navidad,
estoy segura de que éste, sería el más trascendental de los regalos. Urge
retomar la armonía social y hogareña. No busquemos oraciones complicadas, usemos
lo más sencillo, lo más natural; dejemos que los niños hablen de lo que tienen
en su inocente corazón.
Como
apoyo a esta actividad se puede poner en un lugar visible de la recámara o de la
casa, un cuadro de María con Jesús en brazos, o el clásico Ángel guardián que
protege a una parejita de niños, cuando van cruzando un puente. Sería un bonito
regalo de abuelos y padrinos.
Percibir
la presencia divina desde la infancia, infunde en la persona una enorme seguridad
para los años venideros. Obra inolvidable de amor hacia el Creador. Tener el
privilegio de vivir en compañía de Dios, ayuda a cometer menos errores y a
gozar de la fortaleza necesaria, para superar la adversidad cuando esta se presenta,
en forma de un divorcio, la muerte de un ser querido, el desempleo, el abandono,
o la enfermedad.
Orar,
es elevar el alma a Dios, es platicar con Él, es estar convencido de que está
contigo. Alabar, suplicar, agradecer, pedir perdón por las faltas cometidas, purifica
el organismo. Acostumbrar desde niño a pedir por los demás, hace del corazón
una fuente eterna de generosidad.
La
primera actividad evangelizadora de los padres, es enseñar a orar a los hijos:
es el primer catecismo de sus niños, su primera conversación con Dios; pero
sobre todo el mejor hábito que podrán inculcarles y que les servirá de mucho, en
su arduo camino de salvación.
20 de diciembre de 2012
Desconecte a su hijo
Por: Ramon de la Peña Manrique
Hace tiempo me tocó leer un reportaje en la revista electrónica Business Know-How, en el que se destacaba que si no se cuida el uso del internet, en especial el correo electrónico, podría ser un poderoso asesino silencioso de la productividad en los negocios.
Este esquema de comunicación que luce perfectamente inocente les puede robar tiempo y lastimar la productividad de los colaboradores y en última instancia afectar la utilidad económica de las empresas.
Pero me impactó aún más un mensaje que me envió un ex alumno en el cual se destaca que los cerebritos de las empresas más sobresalientes en el arte y la ciencia de las tecnologías de información y comunicación en Silicon Valley, en California, están enviando a sus hijos a una escuela (la Waldorf School of the Peninsula) en la que no usan en el proceso de enseñanza-aprendizaje ni computadoras, ni televisores, ni otro instrumento electrónico: sólo está el profesor, su método, el pizarrón, gis y borrador.
En el mensaje se destaca la pregunta: ¿por qué profesionales de Silicon Valley, que parecen deberle mucho a la industria informática, envían a sus hijos a una escuela que no usa computadoras?
También se menciona de manera destacada el testimonio de uno de los papás que tienen a sus hijos en esta escuela, y quien dice que la eligió porque cuestiona la tendencia actual a equipar en informática a las clases desde una edad cada vez más temprana.
"La computadora no es más que una herramienta. El que sólo tiene un martillo piensa que todos los problemas son clavos", señala. "La pantalla perturba el aprendizaje y disminuye drásticamente las experiencias físicas y emocionales".
En mis tiempos de estudiante mi "computadora" era una regla de cálculo que me servía para multiplicar, dividir, sacar raíz cuadrada, logaritmos, senos y cosenos; usaba esa "computadora" para hacer todas las operaciones necesarias para analizar, operar y diseñar los procesos químicos, pero pronto esa regla de cálculo se transformó en una calculadora digital y después en una computadora difícil de manejar.
Y es que en algún momento el talento educado y creativo de mucha gente dio lugar a las computadoras y calculadoras que hoy usamos y conocemos. Pero finalmente no son más que reglas de cálculo sofisticadas que no sustituyen el talento creativo, innovador, responsable y honesto de las personas educadas.
De hecho, en los mismos mensajes se nos dice que ha surgido una nueva enfermedad concebida por el uso excesivo de los sistemas de información y comunicación, una enfermedad similar a los vicios que hemos ido creando al paso del tiempo: los vicios del cigarro, de las bebidas alcohólicas, del juego en los casinos, de los enervantes. Ahora se ha creado el vicio llamado nomofobia, que es un miedo irracional a salir de casa sin el celular, es decir, a estar "desconectado".
¿Quiere decir esto que los programas para equipar a las escuelas de educación básica, con computadoras, pizarrones electrónicos y programas sofisticados de contenidos educativos, no son tan efectivos para fortalecer en nuestros hijos y alumnos sus capacidades creativas y de lectura, de entender lo que leen?
Así es, sería la respuesta de la Waldorf School, que nos dice: "Buscamos despertar en cada alumno su propia individualidad, y desplegar y multiplicar su capacidad de pensar, sentir y desear, creando así un verdadero mundo más humano a través de una educación que sea fuente de un gran cambio social positivo". La educación en Waldorf, nos dicen, busca liberar el espíritu humano.
Por eso mismo, estimado lector, cuidemos que en nuestras escuelas no se promueva en nuestros hijos esta parte de la nomofobia a estar "desconectados"; mejor hay que promover que se fortalezca en ellos su creatividad, su ingenio, su responsabilidad, su honestidad, su capacidad de resolver problemas, tener una comunicación efectiva, y unas buenas relaciones interpersonales.
Feliz Navidad, recuerde que nadie puede celebrar y amar a Dios si no celebra y ama a su prójimo al mismo tiempo.
Hace tiempo me tocó leer un reportaje en la revista electrónica Business Know-How, en el que se destacaba que si no se cuida el uso del internet, en especial el correo electrónico, podría ser un poderoso asesino silencioso de la productividad en los negocios.
Este esquema de comunicación que luce perfectamente inocente les puede robar tiempo y lastimar la productividad de los colaboradores y en última instancia afectar la utilidad económica de las empresas.
Pero me impactó aún más un mensaje que me envió un ex alumno en el cual se destaca que los cerebritos de las empresas más sobresalientes en el arte y la ciencia de las tecnologías de información y comunicación en Silicon Valley, en California, están enviando a sus hijos a una escuela (la Waldorf School of the Peninsula) en la que no usan en el proceso de enseñanza-aprendizaje ni computadoras, ni televisores, ni otro instrumento electrónico: sólo está el profesor, su método, el pizarrón, gis y borrador.
En el mensaje se destaca la pregunta: ¿por qué profesionales de Silicon Valley, que parecen deberle mucho a la industria informática, envían a sus hijos a una escuela que no usa computadoras?
También se menciona de manera destacada el testimonio de uno de los papás que tienen a sus hijos en esta escuela, y quien dice que la eligió porque cuestiona la tendencia actual a equipar en informática a las clases desde una edad cada vez más temprana.
"La computadora no es más que una herramienta. El que sólo tiene un martillo piensa que todos los problemas son clavos", señala. "La pantalla perturba el aprendizaje y disminuye drásticamente las experiencias físicas y emocionales".
En mis tiempos de estudiante mi "computadora" era una regla de cálculo que me servía para multiplicar, dividir, sacar raíz cuadrada, logaritmos, senos y cosenos; usaba esa "computadora" para hacer todas las operaciones necesarias para analizar, operar y diseñar los procesos químicos, pero pronto esa regla de cálculo se transformó en una calculadora digital y después en una computadora difícil de manejar.
Y es que en algún momento el talento educado y creativo de mucha gente dio lugar a las computadoras y calculadoras que hoy usamos y conocemos. Pero finalmente no son más que reglas de cálculo sofisticadas que no sustituyen el talento creativo, innovador, responsable y honesto de las personas educadas.
De hecho, en los mismos mensajes se nos dice que ha surgido una nueva enfermedad concebida por el uso excesivo de los sistemas de información y comunicación, una enfermedad similar a los vicios que hemos ido creando al paso del tiempo: los vicios del cigarro, de las bebidas alcohólicas, del juego en los casinos, de los enervantes. Ahora se ha creado el vicio llamado nomofobia, que es un miedo irracional a salir de casa sin el celular, es decir, a estar "desconectado".
¿Quiere decir esto que los programas para equipar a las escuelas de educación básica, con computadoras, pizarrones electrónicos y programas sofisticados de contenidos educativos, no son tan efectivos para fortalecer en nuestros hijos y alumnos sus capacidades creativas y de lectura, de entender lo que leen?
Así es, sería la respuesta de la Waldorf School, que nos dice: "Buscamos despertar en cada alumno su propia individualidad, y desplegar y multiplicar su capacidad de pensar, sentir y desear, creando así un verdadero mundo más humano a través de una educación que sea fuente de un gran cambio social positivo". La educación en Waldorf, nos dicen, busca liberar el espíritu humano.
Por eso mismo, estimado lector, cuidemos que en nuestras escuelas no se promueva en nuestros hijos esta parte de la nomofobia a estar "desconectados"; mejor hay que promover que se fortalezca en ellos su creatividad, su ingenio, su responsabilidad, su honestidad, su capacidad de resolver problemas, tener una comunicación efectiva, y unas buenas relaciones interpersonales.
Feliz Navidad, recuerde que nadie puede celebrar y amar a Dios si no celebra y ama a su prójimo al mismo tiempo.
19 de diciembre de 2012
Gocemos el instante sagrado
Por: Antonieta B. de De Hoyos
Cuenta una leyenda nórdica que un
espíritu procedente de la lejana galaxia del universo, vino a la Tierra y se
instaló en el hemisferio norte, para repartir aquello de lo que no puede
prescindir el ser humano: paz, amor, armonía y alegría.
Nuestros antepasados sabían que algo
especial pasaba en el planeta el día más corto del año, lo que quiere decir es,
que en todas las épocas se reconoce que desde el 21 de diciembre una energía especial envuelve a la madre
Tierra.
Se cree que en la mayor oscuridad de las
noches largas del solsticio de invierno, es cuando recibimos el espíritu de la
Navidad, una luz luminosa que despierta en nosotros sentimientos de amor y paz.
Muchos maestros han nacido en estos días, pero uno en especial, ha marcado
nuestra vida con su ejemplo de amor ilimitado, su pureza de intención, sus
grandes lecciones de justicia, de amor y perdón, y ese es Jesús, el Hijo del
Padre, que llegó en los precisos momentos de mayor oscuridad.
Esta bendita energía nos ayuda a
perdonar y a olvidar desavenencias, despierta el entusiasmo en todo lo que
hacemos; razón por la que recibimos y damos regalos que expresan amor y
solidaridad hacia nuestros hermanos. Desafortunadamente el consumismo actual,
ha logrado rebajar este maravilloso regalo divino al nivel humano, al grado de
que mucha gente se olvida de recibir esta gran luz de energía, que cada año nos
visita.
Comencemos hoy con una limpia de casa
y de corazón. Botemos todas las cosas viejas y dañadas, los odios y rencores,
el pesimismo y la confusión, para que podamos recibir el amor que viene del
cielo y que generará en nosotros nuevas y mejores experiencias. Es importante
comprender que este es un instante sagrado, Dios nos está dando una energía de
esencia sagrada, una luz de vida a nuestra alma y corazón.
La palabra Navidad habla de una noche
bendita, de un tiempo de dulce espera y una grata ilusión. Navidad es la
esperanza que viene a traernos pensamientos positivos, deseos hermosos; es el
ensueño de cambios profundos. Cerramos el ciclo del año presente y abrimos en
armonía el ciclo del año que inicia.
Meditemos y pidamos paz para nuestro
planeta, nuestro país y nuestra comunidad, pidamos por que los gobernantes sean
honestos, por los niños pobres y desamparados, por las familias desunidas, por
los enfermos y por los ancianos desvalidos. Después pidamos por nosotros mismos
para que logremos el cambio que necesitamos.
Saquemos de nuestro hogar la
violencia, las discusiones, peleas, gritos, malas palabras, insultos, toda la
energía negativa que impide la entrada del espíritu de la Navidad. Borremos de
nuestra vida los malos recuerdos, tengamos presente los momentos bellos.
17 de diciembre de 2012
El pueblo paga pero no manda
Los
invitados de palo
“Entre un gobierno que lo
hace mal
y un pueblo que lo consiente,
hay cierta complicidad vergonzosa”
Víctor Hugo
Estamos
por concluir un año, un año donde la violencia se ha enseñoreado del país, una violencia que también ha enlutado los
hogares de muchos de nuestros vecinos en este municipio fronterizo. La
violencia y la impunidad. La violencia y la impotencia, la violencia y el
miedo son tan cotidianos que ya no
sentimos miedo ni nos horroriza escuchar detonaciones.
A la
población solo le queda la esperanza de que el año que entra sea mejor porque
con el año vendrá el cambio de gobierno municipal y quizás en esta ocasión los
habitantes de esta frontera puedan confiar en que existirá in liderazgo, si ya
no moral, por lo menos que sea político y muestre capacidad para informar a la
comunidad sobre las medidas que se toman ante cada contingencia, ante cada
oleada de violencia que cancela la vida cotidiana.
Solo
escuchamos en el informe cifras y números que opacan la realidad: la
administración no electa prefirió honrar al Mayor fallecido de Eagle Pass con
un mexicanísimo Altar de Muertos que a
los trabajadores de SIMAS que murieron desempeñando su trabajo, trabajadores
que además fueron sus compañeros de trabajo cuando también le tocó administrar
esa dependencia; además avaló el pago de un patinadero de hielo y el
consecuente recibo de energía eléctrica cuando la deuda del municipio sigue
aumentando.
Videos
y música han sido usados para acallar los reclamos por una deuda que ha servido para pagar bodas y banquetes
de los invitados VIP al tercer informe y no se ha invertido
en campañas para contratar personal capacitado y profesional que brinden
seguridad a todos los vecinos del municipio que vivimos a merced de rateros.
Fotografías
panorámicas muestran el maquillaje de una ciudad donde el medio ambiente se ha
reducido al cobro de un impuesto, el “Revisado Ecológico”, y eternas campañas de
recolección de llantas usadas y se ha permitido la construcción de casas para
los trabajadores donde lo que queda prohibido es que se cuenten con áreas
verdes suficientes que dignifiquen la
calidad de vida o la proliferación de basureros en banquetas y calles o
terrenos baldíos.
Quizás
el año que viene no sea tan nefasto por terminar en 13 y los numerologos nos
hagan el favor de guardarse sus negros vaticinios y nos dejen creer que los
ciudadanos tenemos la capacidad de dirigir el municipio.
Queremos soñar que el PRI dejará de pagarse
sus cotos de poder y volteara los
rostros hacia la población abandonando
el peso muerto de sus satélites. Que el
PAN dejara su eterno canibalismo y que
el resto de los partidos que ni siquiera han logrado mantener su registro en el
Estado dejarán de ser una carga al erario público para que ese dinero sea
destinado a preparar y profesionalizar a
todos los elementos de Seguridad Publica.
Quizás
el año que viene no podamos ver erradicada la violencia pero quizás exista una
oportunidad para la justicia y se haga justicia para las mujeres que han sido
asesinadas en esta ciudad y que por no tener el apellido Moreira aún no han
podido recibir una justa sepultura. A lo mejor, los ciudadanos tomemos conciencia de nuestra fuerza y
podamos lograr que las autoridades hagan
su trabajo y retornen a sus hogares l@s desparaecid@s de nuestro pueblo.
Profra. Josefina Sanchez Ponce.
9 de diciembre de 2012
REMINISCENCIAS DE UNA EPOCA PASADA
Evocando la ciudad de
Mexico, mi ciudad natal en epocas decembrinas.
En mi ya muy lejana
por cierto, niñez y adolescencia era un verdadero deleite cuando mi madre nos
llevaba a mis hermanas y a mi, a los diferentes mercados, era como algo magico
a nuestros infantiles ojos, el colorido de las piñatas primorosamente
decoradas, casi siempre en forma de estrella,
que sabemos simboliza los siete pecados capitales; el
olor maravilloso de pinos naturales, las esferas, los farolitos de papel; esa
mezcla deliciosa de los olores de las frutas, tejocotes, guayabas, limas,
jicamas, cañas, naranjas, y claro los indispensables cacahuates y colaciones,
confites, canelones, para el relleno de las canastitas, hechas de mimbre o de
papel crepe.
En mi pacifico
vecindario en aquel entonces, una señora maravillosa de una gran dulzura año
con año y con gran devocion, instalaba en el patio de su casa un gran
nacimiento, decorado con gran creatividad y lo mas apegado a lo que marca el
suceso biblico, con infinidad de peregrinos, luces, escarcha y por supuesto en
un fondo de heno y musgo. De la misma forma ponia mucho esmero en previamente
preparar a los niños que participaban en la representacion de la pastorela.
Las posadas se
celebraban como sigue siendo hasta la fecha del 16 al 24 (tristemente ahora se
le da un sentido muy diferente) recordando el peregrinaje de la Virgen Maria y
el señor San Jose de Nazareth a Belen, buscando un lugar donde alojarse para
esperar el nacimiento del niño Jesus.
En cada una de ellas
se pedia posada; a todos los invitados se les entregaban sus velitas
de colores y se entonaban letanias y villancicos y el dia 24, la ilusion era
ver colgada la esperada piñata, en aquel entonces ollas autenticas de barro y
rellenas de fruta y una vez que era quebrada abalanzarse para recoger la fruta
y la obligada reparticion de las canastitas que hacian el deleite de los niños.
Otro encanto de esos
dias era ir al centro de la ciudad para ver la hermosa iluminacion, que todavia
se da por supuesto especialmente en el Paseo de la Reforma, la Alameda Central,
la avenida Juarez, en el Zocalo, donde verdaderos artistas forman diferentes
figuras navideñas y que decir de las deliciosas castañas asadas que nos
ofrecian las vendedoras ambulantes sentadas en las banquetas con su anafre. No
podia faltar el Santa Claus para tomar las fotos con los chiquillos.
El punto culminante
era la cena, con el mismo menu que hasta la fecha sigue siendo el tradicional,
los romeritos, el pescado bacalao que debia ser del mejor, el noruego que no
tiene espinas, la ensalada de nochebuena, sin faltar el aromatico ponche y el
rompope y si habia posibilidades los datiles, y turrones españoles.
Hermosa
epoca!!!………. afortunadamente todavia hay muchas personas que se apegan a estas
celebraciones dandoles el verdadero sentido que tienen de religiosidad y
reflexion.
24 de noviembre de 2012
FESTEJOS DECEMBRINOS
Una vez mas nos acercamos a otro fin de año y con ello a la celebración de las fiestas decembrinas.
Cada uno tendrá su propia reflexion de lo que les represento todo ese tiempo, ojala se hayan cumplido muchas metas, que nuestra actitud haya sido la correcta al enfrentar situaciones duras o difíciles de asimilar, el aprendizaje de cosas nuevas, la satisfacción de que contribuimos o apoyamos a personas o grupos que trabajan en favor de causas justas, estas pueden ser muchas y lo mas importante haber asumido con responsabilidad el rol que a cada uno nos toca asumir como personas, como ciudadanos.
Vivimos en una sociedad totalmente consumista, sin embargo, no debemos dejarnos llevar por esa corriente, debemos aplicar nuestro sentido común y razonamiento, efectuando un consumo moderado en compras de decoraciones navideñas, comida, regalos, etc. evitando el despilfarro al comprar cosas superfluas o innecesarias, que finalmente van a ser desechadas con el consiguiente aumento de basura; todo eso que se repite cada año.
Tocante a la pirotecnia lo mejor es seguir las recomendaciones de autoridades como Protección Civil y abstenernos de ello, no detonando cohetes, chinanpinas, buscapies, palomas, “cañones” etc. pues ya sabemos el riesgo que ello implica como incendios, quemaduras severas en niños y adultos, independientemente de la contaminacion ambiental y auditiva que se genera, dado que la polvora y otros productos químicos que son utilizados en su fabricacion liberan dióxido de carbono, del cual una parte se va a la atmósfera y otra parte la absorve el mar y las plantas. Igualmente la recomendación es para los adultos de no detonar armas de fuego.
Pensemos también en nuestras mascotas, en especial los perros, dado que ellos cuentan con una capacidad auditiva superior a la nuestra, sufren tremendamente con esa contaminación sonora, manifestándoseles en taquicardia, temblores, falta de aire, nauseas, aturdimiento, perdida de control, miedo a morir. Se les debe de proteger metiéndolos en la casa, de preferencia en algún cuarto donde se escuche menos el ruido.
Dado la situación de violencia e incertidumbre que hemos vivido en los últimos meses, ya no queremos escuchar mas estruendos, ni detonaciones.
FELICES Y RESPONSABLES FIESTAS!!!
12 de noviembre de 2012
Homenaje a un ama de casa ejemplar.
Por: Antonieta B. de De Hoyos
Carolina Minerva Castillo Mireles,
nació en Saltillo Coahuila el 18 de
agosto de 1918, en el seno de una familia de la clase media, hija menor del
matrimonio formado por Doña Agripina Mireles Treviño y Don Ramón Castillo. Huérfana
de padre a muy temprana edad, admiró el esfuerzo con que su madre convirtió a
sus tres hijos en profesionistas al inscribirlos en la Benemérita Escuela Normal del Estado.
Ahí conoció a Eduardo Luis Barrientos
Lucio, se relacionaron, se enamoraron y
se casaron. Pronto cambiaron su residencia a la ciudad de Piedras Negras, lugar
donde su esposo adquirió una Patente de Agente Aduanal. Procrearon cuatro hijos,
Teodoro Ariel, Eduardo Luis, María Antonieta y María Carolina, completaba la felicidad
de la familia la “Nany”, mujer hacendosa
que hasta el final de sus días fue el brazo derecho de mamá.
En el hogar se multiplicaba, pintaba
paredes, resanaba muebles, reparaba todo, su ánimo jamás decayó. Renuncia a la
docencia para ocuparse de la casa y reanuda su labor magisterial cuando los
hijos salen de la ciudad a continuar sus estudios.
Además de los quehaceres hogareños, hacía
hermosas manualidades, cocinaba exquisito y era una excelente repostera, de
carácter muy alegre, cantaba, bailaba, escribía
versos y recitaba los que recordaba.
Aunque no asistía con frecuencia a
misa tenía su santo de devoción, San Juditas Tadeo, al que le encendía una
veladora en los momentos difíciles. Pocas veces la vimos triste, quizás porque
no quería mortificarnos. Como administradora era muy buena, el dinero siempre
le alcanzaba y hasta se daba el lujo de ahorrar. Tuvo pocas pero muy queridas
amistades.
Los años la embellecieron, su mirada
limpia, sus manos cálidas, sus palabras dulces y sus sabios consejos, lograron
que nosotros saliéramos adelante. Amó intensamente a su familia y lo demostró
con hechos, pues por encima de las calamidades permanecía erguida. Vivió las
altas y bajas de la economía con una fe y una esperanza ilimitada en la
voluntad de Dios. Remendó ropa y remendó corazones de adolescentes y jóvenes,
fue el indispensable paño de lágrimas de sus hijos.
Maestra por convicción, su inmenso deseo
de servir emergía de su corazón. Para
ella el orden, la disciplina, la responsabilidad, la puntualidad, el respeto,
la honradez, eran virtudes que no podían faltar ni en el aula ni en la casa. Siempre
repetía que nada es para siempre, que lo bueno y lo malo pasa, que debíamos aprender
a disfrutarlos y afrontarlos.
Estuvo con nosotros en todo momento,
hasta en su vejez, pues aun y cuando en los últimos años tuvo problemas con su
memoria, ella seguía diciéndonos que nos amaba con su mirada, su sonrisa y sus caricias.
Nos enseñó a vencer obstáculos y a levantarnos de las caídas, a perdonar, a no
odiar, pero sobre todo a servir a los demás.
Falleció en Saltillo el 22 de junio de
2002, rodeada de sus hijos y nietos que viven allá, había cumplido 84 años,
mismos que vivió con dignidad y sobriedad.
3 de noviembre de 2012
El enorme poder de la naturaleza.
Por: Antonieta B. de De Hoyos
Cuando los noticieros locales e
internacionales anunciaron la llegada
del Huracán “Sandy” a las costas del noreste de Estados Unidos, se avisó
a la ciudadanía sobre la manera de contrarrestarla, pero el pánico cundió cuando
se le declaró mundialmente la “Tormenta perfecta” que provocaría la mayor
destrucción terrestre en los últimos cien años.
Un aproximado de ochenta millones de
personas de diferentes condados y estados circunvecinos, debieron movilizarse
ante la advertencia; aunque de acuerdo a lo notificado, más de la mitad
hicieron caso omiso y se quedaron en casa o departamento.
Viendo a través de la televisión las
imágenes del radar, pude constatar lo impresionante de su tamaño, las nubes
cargadas de lluvia, los vientos que le acompañaban, las marejadas que se
levantaron; de inmediato me puse a rezar por ellos y por nosotros, para que
nunca nos viéramos en una situación igual.
Estuve al pendiente, no por morbosa
curiosidad, sino por empatía, realmente me sentía identificada con ellos. Al
día siguiente cuando comenzó el recuento de los daños, cuando se mostraron las
calles inundadas, los ríos desbordados, los miles de árboles arrancados de
cuajo, las innumerables casas incendiadas o demolidas, la carencia de electricidad
y agua potable. Cuando se presentó la problemática de los médicos en los
hospitales, con sus enfermos: adultos, ancianos, niños y bebés recién nacidos,
cuando la policía y los bomberos se esforzaban por controlar las crisis
nerviosas de las personas varadas dentro de sus departamentos; podía percibirse
el instinto de conservación en grado superlativo y el miedo paralizante dentro
de cada corazón.
Estoy segura de que en esos instantes
millones de plegarias se elevaron al cielo, y que Dios en su infinita
misericordia les envió la calma y la iluminación necesaria, para que hicieran
lo pertinente. Esta vez la naturaleza mostró su fuerza, respondió con todo
rigor a las agresiones que desde hace más de cinco décadas, el hombre le ha
venido propinado. El cambio climático lo provocamos todos y ésta,
es una de sus múltiples manifestaciones.
Mientras miraba los noticieros,
recordé una película que vi en mi adolescencia y que por su dramatismo, jamás
he podido olvidar. Se filmó en 1959, probablemente yo la vi tres o cuatro años
después. Se hizo en Nueva York, con su estatua de la Libertad, y su preciosa
isla de Manhattan; tres personas dos hombres y una mujer la protagonizaron,
llegaron en un yate a sus costas y se encontraron con una ciudad vacía, los
habitantes habían huido por la contaminación nuclear. Me impactó ver los
majestuosos rascacielos y las enormes avenidas completamente desiertas, el
ambiente era grisáceo con olor a muerte.
28 de octubre de 2012
CAMARA DE GAS VS. INYECCION LETAL
Trabajadores de algunos refugios han dado testimonio del llanto conmovedor, freneticas llamadas, arañando y panico de animales que son gaseados. Los mismos efectos han sido reportados para viejos y enfermos animales.
No es raro que algunos de esos animales son gaseados una segunda o tercera vez antes de finalmente sucumbir. La camara esta caliente y ellos pueden percibir el olor a muerte. Ellos no saben que esta pasando e inmediatamente experimentan panico y angustia. La infiltracion de gas en sus pulmones es lenta y mas aun si hay una ventilacion disminuida, una valvula defectuosa o sellada o mas de un animal en la camara. No hay forma de saber que tan rapido el gas alcanza la concentracion de 6% antes de que sea suficiente en los pulmones de un animal y resulte en perdida de conciencia.
El gas puede hacer una especie de silbido o siseo cuando se esta llenando la camara, de este modo causandoles miedo y ansiedad. Animales colocados juntos en la camara, especialmente si son de diferentes especies llegan demasido estresados, pudiendo lastimarse unos a otros. Los animales no deben de ser colocados juntos en la camara. Sin embargo, algunos refugios lo siguen haciendo, incrementando su miedo, agitacion y angustia. Como ya se menciono un equipo defectuoso puede conducir a una muerte por demas angustiosa y ser tambien peligroso para otros animales y para el personal.
Reptiles, anfibios, pajaros acuaticos y algunos mamiferos incluyendo perros y gatos, tienen una gran capacidad para sostener su respiracion; el tiempo de perdida de conocimiento puede ser muy prolongado. Un estudio demostro que a bebes animales les toma mas tiempo morir.
Un metodo mas rapido, incluso menos costoso es la eutanasia a traves de la inyeccion letal por barbituricos (pentobarbital. Una primera ventaja de los barbituricos es accion rapida, inducen a la eutanasia suave, con minima molestia para el animal.
Fuente: Animal Law Coalition, American Veterinary Medical Association, Association of Shelter Veterinarians, and National Animal Control Association, USA.
Nosotros originamos todo ese terrible sufrimiento, siendo que podriamos evitarlo, dandoles un cuidado responsable y lo fundamental castrar y esterilizar a nuestros perros y gatos y no arrojarlos a la calle por ningun motivo. Cambiemos nuestra mentalidad, ellos no merecen tanto sufrimiento!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





