14 de mayo de 2012

Seamos Criticos

Por: Ramón de la Peña Manrique


En todos los medios de comunicación han aparecido, al paso del tiempo, menciones negativas de los partidos políticos en contra de los contrincantes de sus candidatos, destacando supuestos errores, desaciertos, ineptitudes, mentiras, derroches y malversación de fondos.

Lo mismo pasó en el debate entre los cuatro candidatos a la Presidencia. Quitando a Gabriel Quadri, el resto se la pasó la mitad del tiempo haciendo menciones negativas de Enrique Peña Nieto, y éste respondiendo o defendiéndose de las críticas recibidas.

Quitando la aparición, visualmente impactante, por cerca de 20 segundos de la modelo Julia Orayen, y los comentarios muy acertados de Quadri, el debate me pareció poco relevante y útil para tomar una decisión con respecto a por qué candidato votar en julio.

Yo le propongo, estimado lector, dos caminos para ser críticos con respecto a los candidatos que nos están pidiendo que votemos por ellos.

El primer camino es ver hacia atrás y evaluar la tarea de las personas que han estado al frente de alguna responsabilidad pública en nuestro País.

En México hemos tenido Alcaldes del PRI, PAN y del PRD. Hemos tenido Gobernadores de esos tres partidos. Y hemos tenido Presidentes de la República del PRI y del PAN. ¿Cuál sería entonces su evaluación de los partidos políticos que han logrado tener candidatos electos y que han fungido como responsables de la tarea de gobernar en diversos municipios, estados o en la Federación?

Al hacer esta pregunta a un buen grupo de amigos y académicos, la gran mayoría me ha respondido que no tienen una clara decisión o postura sobre cuál partido ha hecho un mejor papel, y que todos los partidos han tenido buenos y malos gobernantes.

En realidad, me dicen, los buenos o malos resultados han dependido de la persona, de su comportamiento, de su liderazgo, de su visión de cambio, de su poder de convencimiento, pero sobre todo del equipo de trabajo que él conforma, para aterrizar en acciones concretas los planes y programas que ha propuesto en el plan de desarrollo que tiene la obligación de presentar ante el Cabildo o ante la Cámara de Diputados estatal o federal.

Lo que me conduce al segundo camino para hacer una evaluación crítica que nos permita tomar una decisión de por quién votar en las próximas elecciones.

Evaluemos no sólo al candidato, o lo que dice, o los programas que propone, o su trayectoria personal y profesional, lo cual es importante hacer, desde luego, pero le recomiendo incluir en esta evaluación a las personas que lo están apoyando, en especial a las que forman parte de su círculo interior, los responsables de las tareas primordiales de la campaña.

¿Y por qué?, se preguntará usted. Porque la experiencia nos dice que el círculo interior de personas que apoyan al candidato electo sale de su grupo de apoyo en la campaña, es decir, su secretario particular, el responsable de la comunicación, los secretarios de mayor trascendencia: Hacienda, Desarrollo Social y Gobernación, por ejemplo.

Sí, de ese grupo de personas que "invirtieron" su tiempo, esfuerzo, talento y muchas veces su dinero para promover y apoyar a que su candidato destaque y gane. Y quienes, una vez que los votantes "aprueban" a su candidato, se transforman en su equipo de gobierno, en quienes actúan para bien o para mal en beneficio de la comunidad a la que deberían de atender y servir.

Pregúntese, estimado lector, ¿quién tiene el mejor equipo de apoyo?, ¿quién tiene excelentes comunicadores, ideólogos, coordinadores de eventos, de equipos de trabajo?, ¿quién tiene en su equipo de colaboradores a personas que saben y saben hacer mucho con lo que saben, que tienen experiencia, que son responsables, veraces, trabajadoras y honestas, con un claro liderazgo y un carácter para actuar edificando y no destruyendo?

Una evaluación así nos ayudará a tomar una mejor decisión